Ese es mi pinche problema, que nunca logro ser asertiva al hablar, cosa esencial en donde la única arma para conocer la verdad es el diálogo, mentiras y convicciones egoístas, verdades a medias. ¿Pero como lógralo? ¿Como combinar esa pasión desbordarte y subjetiva con esa razón aplastante y real? Creí insulsamente que el mundo tenia gotas de bondad, y no es así, se burla de mi, me impacta con ráfagas de verdad que lentamente debilitan mi ingenua esperanza, no se si ellos son buenos o malos, me caga tener que calificar basándome en el deber ser, pero lastima y veo y palpo y saboreo y escucho y huelo y siento una mentira que contrasta con lo que aquellas dulces y enajenadas imágenes me transmiten, y ahora me pregunto, ¿que buscan? ¿Que quieren? ¿Para que sirve esta vez mi ingenuo y torpe ser?, cuando vienen estas preguntas a mi cabeza me gusta recordar la metáfora del naufrago y la tabla, mi única vedad ante su desquiciada forma de aparecer y tratarme, pensé que los dioses iban a tener respeto por mi, un poco de indulgencia por lo vivido, pero una vez mas mi subjetividad me lleva a esperar cosas de mi forma de concebir el mundo, y no es ¡así¡ y no es ¡así¡
Y ese es mi pinche problema, que nunca logro ser asertiva al hablar, y he escrito y escrito y no logro decir lo que realmente siento, pero es indescriptible, una serie de emociones golpean mi cabeza y me enloquecen, vergüenza, tristeza, enojo, ansiedad, decepción y mas y mas y no entiendo por que nadie puede decir la verdad, deseo que las personas sean como perros, sinceros con su sentimientos, fieles a la mano que les da de comer y sobretodo verdaderos y transparentes sin conveniencias mas grandes que el comer. Eso seria perfecto ¡así nunca mas se verían derrumbadas mis concepciones de alguien, así nunca mas las personas de buen corazón ante mis ojos se convertirán en villanos de películas hollywoodenses.
Y ese es mi pinche problema, que nunca logro ser asertiva al hablar, y me siento tonta e ingenua, sus voces me increpan y me molesta y me siento insulsa y quiero correr al cerro mas cercano sin desfallecer, llegar a la punta y subir a esa ruina de pirámide mexica, y gritar, adiós ataque¡, adiós ansiedad¡, adiós vida enajenada¡, adiós anomia castrante¡, adiós inseguridad¡, adiós paranoia enloquecedora¡, adiós amigos que escupen fuego¡, adiós aquellos que quieren ser escuchados pero no oyen¡, adiós hombres fatigados que se burla de mi¡, adiós hombre ruina que quiere subir sobre mi¡, adiós mentiroso que busca salvación¡ adiós¡ adiós¡ solo seré una piedra inerte, solo seré un ser mas que se decepciona por no oír la verdad, solo seré alguien mas que no cree mas.
El hombre esquizoide del siglo XXI
miércoles, 26 de marzo de 2008
miércoles, 5 de marzo de 2008
Panic attack
Muchas veces en mi existencia había sentido miedo; a lo inmenso que mostraba mi insignificancia, a lo atroz de las situaciones que desnudaban mi vulnerabilidad, a lo inesperado que me golpeaba sin permitir mi respuesta, a todo aquello exterior que podía atacar mi ser. Pero nunca antes había sentido este miedo tan amorfo, tan sublime, ese miedo paralizante que no me atacaba, simplemente surgía de mí, se gestaba lentamente hasta explotar y dinamitarme desde los cimientos, desde la propia esencia.
Este miedo es tan enorme que termino rindiéndome ante él, es blanco y puro, no conoce el mundo exterior, me colapsa una y otra vez dejándome sentir la desesperación mas horrenda, es atroz pero necesario, un instante eterno de liberación destructiva, lento muy lento me va cansando hasta dejarme inerte, socavando mis débiles fortalezas para continuar el viaje y dejando siempre en mi cabeza la misma incógnita, ¿cuando lograré librarme de él?
Este miedo es tan enorme que termino rindiéndome ante él, es blanco y puro, no conoce el mundo exterior, me colapsa una y otra vez dejándome sentir la desesperación mas horrenda, es atroz pero necesario, un instante eterno de liberación destructiva, lento muy lento me va cansando hasta dejarme inerte, socavando mis débiles fortalezas para continuar el viaje y dejando siempre en mi cabeza la misma incógnita, ¿cuando lograré librarme de él?
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